
La Iglesia y Convento de San Francisco de Asís es una de las edificaciones religiosas más importantes del Casco Antiguo de Panamá. Los Franciscanos seleccionaron originalmente un solar frente al mar, cerca de uno de los baluartes de la muralla, lo que le da una ubicación privilegiada dentro del diseño de la nueva ciudad. El templo que se ve hoy es una intervención del Siglo XX del arquitecto Leonardo Villanueva Meyer, que fusiona los estilos románico, gótico y renacentista. Su presbiterio está decorado con mosaicos de esmalte de vidrio y oro al estilo veneciano, restaurados en 2015 por el Estudio del Mosaico del Vaticano. El campanario es el punto más alto del Casco Antiguo y está rodeado de imágenes de santos jesuitas. En la parte superior funciona un mirador accesible por escaleras angostas (entrada $5 por persona) con vistas panorámicas espectaculares de la ciudad, las estatuas de la iglesia y el Casco. El tramo es caluroso y con bastante escalón, así que no recomendado para personas mayores o con movilidad reducida — pero arriba hay un guía joven que responde todas las consultas con paciencia. En los niveles superiores también hay un gran belén, zonas de exhibición de arte y una pequeña cafetería antes de subir al mirador.